La BSA alerta sobre el empeoramiento de las políticas de cloud en España

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La BSA (Business Software Alliance) ha publicado por segunda vez su Ranking Global de Políticas de Cloud Computing. Según los datos de esta entidad, España ha caído dos puntos, del puesto 9 al 11, respecto a la lista del pasado año, que está conformada por 24 países de todo el mundo, los principales en lo que respecta a adopción de las TI. El nuestro es uno de los tres países que han caído en este ranking. En cabeza de la lista se sitúan Japón, Australia y EEUU, que se ha situado en tercera posición desplazando a Alemania.

Los aspectos que valora la BSA para elaborar este ranking son las leyes y reglamentos de los diversos países en siete ámbitos de actuación fundamentales para el desarrollo de un mercado globalmente integrado en la nube.

En el caso de Japón, el país nipón sigue en cabeza en este ranking gracias a un conjunto completo de leyes que apoyan el comercio digital, según se indica en el estudio.

Otro país destacado, por haber subido cinco posiciones en la lista, hasta quedar en quinto lugar, ha sido Singapur. El país ha promovido una nueva ley de privacidad que ha reforzado la  confianza del usuario e impulsado la innovación empresarial.

La nube se estanca

Según los datos que emanan del estudio, parece que las mejoras de la política de la nube se han estancado en muchos de los mayores mercados mundiales de TI. De hecho, los seis países de la Unión Europea que se estudian en este informe han bajado sus posiciones.

En general, apunta el CEO de la BSA, Robert Holleyman, se observa un “progreso desigual en el panorama político del cloud computing”. El CEO añade que “el conflicto entre las normas de privacidad y seguridad dificulta el flujo de datos a través de las fronteras, y muchos países están destrozando la nube ellos mismos “.

En el caso de España, en palabras de Juan Luis Ramos, portavoz de la BSA en nuestro país, “es desalentador que España no haya alcanzado más progresos en la adopción de políticas que favorezcan la innovación en la nube”.

Para Ramos, las políticas de cada país impactan en el mercado global de cloud. “Es imprescindible para España centrarse en la mejora de la privacidad de datos, la seguridad  y la protección de la propiedad intelectual, especialmente en materia de responsabilidad proveedores de Internet, con el fin de mejorar su situación y ayudar al crecimiento de la nube global”, añade.

Panorama de políticas de cloud a escala global, según BSA

Claro que no todo es malo en los datos de España. “España tiene al día la legislación relativa a delitos cibernéticos y ha ratificado el Convenio sobre Cibercrimen. España también tiene una legislación específica sobre el comercio electrónico y la firma electrónica, y los proveedores de Internet están libres de cualquier filtración de Internet o censura. Además, nuestro país es un participante muy activo en los foros internacionales y apoya el desarrollo de normas internacionales y la interoperabilidad”, añade el portavoz.

Para obtener el máximo provecho de la computación en nube, BSA aboga por un proyecto político que abarque estos siete aspectos: asegurar la privacidad de los datos, promover la ciberseguridad, luchar contra el cibercrimen, proteger la propiedad intelectual, favorecer la interoperabilidad de la tecnología y la armonización legal, promover el libre comercio y reforzar la infraestructura de TI.

Foto cc: Diodoro

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